ALFOMBRAS COMEDOR
En el comedor, la alfombra actúa como un elemento arquitectónico invisible, que delimita y da sentido al espacio.
Mi selección para esta zona de la casa se centra en piezas que combinan una estética potente con la funcionalidad necesaria para el día a día. Principalmente Kilims de tejido plano y otras alfombras delgadas, que facilitan la limpieza, amortiguan el ruido de las sillas y reducen el eco, sin dificultar el movimiento alrededor de la mesa.
Al ser todas piezas únicas confeccionadas a mano, cada alfombra aporta una textura orgánica que da calidez y suaviza las líneas del mobiliario y los materiales contemporáneos.
Si no encuentras la medida exacta para que tu mesa y sillas queden perfectamente enmarcadas, recuerda que puedo asesorarte personalmente o buscar entre mis artesanos del Atlas la pieza que encaje con tu proyecto.
Alfombras para comedor: equilibrio, acústica y uso diario
Las alfombras para comedor cumplen una función esencial dentro del espacio, tanto a nivel visual como práctico. Ayudan a delimitar la zona de la mesa, aportan equilibrio al conjunto y refuerzan la sensación de orden, especialmente en comedores abiertos al salón o la cocina. Además, una alfombra bien elegida contribuye a mejorar la acústica del espacio, amortiguando el ruido de las sillas y reduciendo la reverberación, algo especialmente importante en interiores con superficies duras como madera, piedra o microcemento.
En esta selección de alfombras de comedor predominan piezas de tejido plano y alfombras delgadas, que permiten un uso cómodo en el día a día. Este tipo de alfombras facilita el movimiento natural alrededor de la mesa, mantiene una lectura visual ligera y resulta más práctica en términos de limpieza y mantenimiento.
Todas las piezas están pensadas para acompañar la vida cotidiana del comedor sin renunciar al carácter, la textura y la calidad de una alfombra hecha a mano.
Cómo elegir una alfombra para la mesa del comedor
Elegir una alfombra para la mesa del comedor requiere tener en cuenta varios aspectos clave. El primero es la proporción: la alfombra debe ser lo suficientemente amplia para que las sillas queden siempre sobre ella, incluso cuando se separan de la mesa, evitando así desequilibrios visuales y facilitando el uso diario. También es importante valorar la forma de la mesa, ya sea rectangular, redonda u ovalada, para que la alfombra no rompa la armonía del conjunto.
Otro factor fundamental es el tipo de tejido y su grosor. En un comedor, conviene priorizar alfombras resistentes, de superficie regular y fácil mantenimiento, que permitan mover las sillas con fluidez y soporten el uso cotidiano. Los kilims y otras alfombras delgadas resultan especialmente adecuados para este espacio, ya que combinan funcionalidad y estética. Más allá de lo práctico, una alfombra de comedor bien elegida aporta textura, profundidad y coherencia al espacio, convirtiéndose en un elemento clave dentro del proyecto interior.
Tienes más información sobre cómo elegir alfombras para cada espacio en nuestra Guía.























